te invitamos a profundizar en nuestro contenido en el sitio de escritorio precolombino.cl
Para seguir conservando y difundiendo el arte ancestral de los pueblos de América
Seres extraordinarios
En el pensamiento indígena americano, la naturaleza se funde con la cultura. Es así como los seres humanos asumen atributos del mundo vegetal, animal o mineral, y de igual forma entidades de la naturaleza incorporan características humanas. Estos seres reales y fantásticos a la vez, inciden en el devenir de la vida y de los objetos.

Cuando la separación entre el ser humano y la naturaleza desaparece, nos presentamos como una familia diversa.

La cultura Jama Coaque se desarrolló hace dos mil años en la costa de Manabí, Ecuador. Fue una sociedad agrícola y de carácter aldeano cuyas autoridades también ejercían el rol de chamanes o curanderos. La presencia de estos curanderos, que eran mediadores entre lo humano y lo no humano, repercutió no solo en la vida cotidiana de la comunidad, sino también en sus representaciones artísticas. Gracias a su existencia, las personas mantenían el equilibrio en  interdependencia con la naturaleza. En el arte Jama Coaque, el chamán se representa con atributos de aves, langostas, caracoles y felinos, junto a otros elementos que muestran su extraordinario poder de transformación y de transitar de un mundo a otro.

 

En el caso particular de esta pieza cerámica, dos personajes con tocados emplumados posan a cada lado de un enorme loro, ataviado con un collar y un pectoral; dos aves pequeñas posadas en la barandilla de una suerte de balcón, cierran esta escena.

 

Los loros aparecen muy representados en el arte Jama Coaque.  Se les vincula con las plantas rituales que usaban los chamanes para sus ceremonias y, posiblemente por su capacidad de imitar la voz humana y hablar con palabras, se les consideraba, como al mismo chamán, mediadores entre los espíritus de la naturaleza y los seres humanos.

 

La figura central en esta escultura es un loro de gran tamaño y mayor que sus dos acompañantes humanos. Él es una persona transformada, tal vez una autoridad convertida en y con las cualidades de esta ave luego de consumir alguna substancia durante el trance chamánico. Toda esta transformación ocurre en un recinto con forma de medialuna que demarca un espacio ceremonial protegido, donde los seres humanos se convierten en aves de poder.

Para saber más

  • MChAP: Cultura Jama Coaque, Área Intermedia, Colección del Museo Chileno de Arte Precolombino.

    IR
  • MChAP: “Arte y joyas del antiguo Ecuador”, J. L. Martínez, 1988. Catálogo de Exposición Temporal, Museo Chileno de Arte Precolombino, PDF.

    IR
  • Gutiérrez U., A., 2011. El eje del universo: Chamanes, sacerdotes y religiosidad en la cultura Jama Coaque del Ecuador prehispánico. Madrid: Ministerio de Cultura, 385 p. 

    IR

Suscríbete a nuestro Newsletter.

Horario

Ubicación

Apoyo Institucional

Cerrado

Mesa Central

Contacto