Repertorios de la imaginación política: los toki kura, la diplomacia y la libertad
La libertad como problema político
En El amanecer de todo, David Graeber y David Wengrow (2022) cuestionan las narraciones que presentan la historia humana como un recorrido inevitable hacia el Estado, la jerarquía y la concentración del poder. Su revisión de la evidencia antropológica y arqueológica muestra la diversidad de formas en que las sociedades han organizado la vida colectiva y distribuido la autoridad. Esta perspectiva invita a recuperar la imaginación política como una capacidad histórica, abierta a distintas maneras de vivir en común.
La historia mapuche ofrece un horizonte sugerente para explorar estas posibilidades. Sus prácticas de deliberación, sus formas de conducción política y militar, y su prolongada relación diplomática con la Corona española permiten examinar cómo se construye la libertad en una sociedad que necesita coordinar acciones colectivas, resolver diferencias y defenderse frente a poderes externos.
Desde esta perspectiva, las relaciones fronterizas abren una pregunta que va más allá de la defensa de un límite geográfico. Se trata de comprender la resistencia a la servidumbre y la importancia de conservar la capacidad de decidir sobre la propia vida, el trabajo y las formas de asociación. Esta lectura permite vincular una experiencia histórica específica con interrogantes centrales del pensamiento político contemporáneo acerca de la autoridad, su legitimidad y las condiciones que impiden que el poder se transforme en dominación permanente.
El koyang y el arte de la deliberación
El koyang, asociado a los parlamentos y sus formas de encuentro político, constituía un espacio para tratar asuntos comunes, negociar acuerdos y establecer compromisos. Estas instancias contaban con protocolos, formas de intervención y procedimientos de reconocimiento que daban estructura a la deliberación.
En su estudio sobre el parlamento y el protocolo diplomático mapuche-hispano, Carlos Contreras Painemal (2007) muestra la importancia de estas prácticas en la historia política de larga duración. Los encuentros requerían preparativos, intervenciones, mediaciones lingüísticas y ceremonias que organizaban la relación entre los interlocutores. La negociación suponía reconocer a quienes participaban y construir acuerdos cuya eficacia dependía de su aceptación.
Los parlamentos mapuche-hispanos fueron también espacios de tensión entre distintas formas de comprender la autoridad y los compromisos políticos. Como plantean Mario Samaniego y Gertrudis Payàs (2017), la traducción desempeñó un papel fundamental en estos encuentros, tanto en la construcción de acuerdos como en las disputas por su significado. La diplomacia permitía establecer relaciones y negociar condiciones de convivencia, al tiempo que las partes defendían intereses diferentes.
Estas prácticas permiten pensar la libertad desde la organización colectiva. La deliberación, la negociación y el reconocimiento de los interlocutores ofrecían recursos para intervenir en las decisiones y establecer condiciones para las relaciones con otros pueblos. La historia de los parlamentos revela así una tradición diplomática que merece ser comprendida en su complejidad, atendiendo tanto a sus posibilidades como a sus límites.

Los toki kura: autoridad y defensa colectiva
Los toki kura forman parte de la cultura material mapuche y se vinculan con la figura del toki, autoridad asociada a la conducción militar en determinadas circunstancias. Su estudio permite aproximarse a las relaciones entre autoridad y defensa colectiva, y preguntarse por las formas de organización que hacen posible coordinar acciones comunes.
El Catálogo Razonado de la Colección Mapuche del Museo Chileno de Arte Precolombino, desarrollado por el historiador del arte Cristian Vargas Paillahueque, constituye un aporte fundamental para comprender estas piezas. Su investigación pone en diálogo los objetos con fuentes documentales y bibliográficas, entre ellas los registros lexicográficos de Andrés Febrés (1765) y Bernhard Havestadt (1777), que permiten rastrear vocabularios históricos vinculados con el toki, la guerra y la piedra. Estos registros ofrecen antecedentes para estudiar los sentidos atribuidos a las piezas, aunque requieren ser leídos atendiendo al contexto en que fueron producidos.
El trabajo del catálogo también incorpora conocimientos e interpretaciones de especialistas y cultores mapuche, entre ellos los aportes de Alejandro Toro Huentecura y Laura Ancavil recogidos en 2023. Este diálogo permite poner en relación las fuentes históricas con los saberes mapuche contemporáneos y ampliar la comprensión de los objetos más allá de su descripción material. La investigación muestra así el valor de abordar la colección como un campo de conocimiento en el que convergen distintas fuentes y perspectivas, fundamentales para reconstruir la historia y los significados de estas piezas.
La figura del toki permite explorar, además, la relación entre las circunstancias históricas y las formas de organización política. En situaciones de amenaza, la defensa colectiva podía exigir una mayor coordinación y favorecer la concentración de atribuciones militares en determinadas autoridades. El mando adquiría así un peso particular mientras la seguridad del conjunto estaba en cuestión. Sin embargo, estas formas de concentración no deben entenderse como etapas necesarias hacia un poder centralizado y permanente. La organización política podía transformarse de acuerdo con las circunstancias, dando lugar a diferentes distribuciones de la autoridad. Esta posibilidad invita a pensar una sociedad capaz de fortalecer su coordinación en momentos de peligro y reorganizar sus relaciones una vez que esas condiciones cambiaban.
En El amanecer de todo, Graeber y Wengrow (2022) proponen que la libertad humana también reside en la capacidad de modificar las propias formas de organización social. Las sociedades pueden crear instituciones, transformarlas y ensayar otras maneras de relacionarse. Esta dimensión resulta especialmente sugerente para aproximarse a la historia política mapuche: permite preguntarse cómo se articulaban la conducción militar, la deliberación y la cooperación, y cómo esas relaciones podían cambiar según las necesidades colectivas. Los toki kura abren así una vía para explorar la imaginación política como capacidad de organizar la defensa común sin que una forma particular de autoridad tenga que convertirse en un orden invariable.
Los parlamentos y la resistencia a la servidumbre
Durante el período colonial, la expansión de la Corona española estuvo acompañada por intentos de someter a las poblaciones indígenas, controlar su trabajo y reorganizar sus vidas bajo la autoridad imperial. En Chile, la real cédula de 1608 autorizó la esclavización de indígenas capturados en la guerra. Los estudios de José Manuel Valenzuela Márquez (2009) y Hugo Contreras Cruces (2025) permiten comprender tanto las prácticas de captura y deportación como los intereses económicos y militares que sostuvieron estos procesos. Contreras, en particular, documenta la esclavización de hombres, mujeres y niños en los territorios de Valdivia y Osorno durante las primeras décadas del siglo XVII, mostrando que estas prácticas involucraron redes de captura, transporte y venta.
Por su parte, Tomás Catepillán e Ignacio Álamos, en Mapurbes y otros géneros en Santiago de Chile (1750-1800) (2022), reconstruyen la diversidad de experiencias indígenas en la capital colonial. Su investigación considera a personas encomendadas, criados, esclavizados y sujetos sometidos a desplazamientos forzados, junto con representantes mapuche que viajaban a Santiago en funciones diplomáticas y educativas. Esta mirada permite reconocer la coexistencia de experiencias de subordinación y de participación política indígena en la sociedad colonial.
El Parlamento de Quilín de 1641 constituye un episodio fundamental para comprender las relaciones entre la Corona y las autoridades mapuche. Celebrado tras décadas de conflicto, permitió establecer acuerdos de paz y reconocer la necesidad de negociar con interlocutores capaces de formular demandas y comprometer a sus comunidades. Los parlamentos posteriores muestran que la diplomacia fronteriza fue una práctica sostenida, mediante la cual las autoridades mapuche defendieron intereses colectivos y disputaron las condiciones impuestas por el poder colonial. Estos acuerdos no pusieron fin a la violencia ni abolieron la esclavitud indígena, pero dieron lugar a espacios donde se negociaban las condiciones de la relación.
La resistencia a la servidumbre permite reconocer una dimensión fundamental de esta historia. Estaba en juego la posibilidad de conservar el control sobre la propia vida, el trabajo y las relaciones con otros, frente a los intentos de imponer una subordinación duradera. La diplomacia, la defensa colectiva y la capacidad de reorganizar la autoridad formaban parte de un repertorio político amplio, desarrollado en circunstancias cambiantes. La libertad aparece aquí como una práctica que requería sostener vínculos, alcanzar acuerdos y preservar la capacidad de decidir colectivamente.
La libertad como imaginación política
Graeber y Wengrow proponen pensar la libertad a partir de tres capacidades elementales: la posibilidad de desplazarse y abandonar una relación, la de disentir y la de imaginar y construir otras formas de organización social. Esta tercera dimensión resulta especialmente relevante para leer la historia política mapuche. Permite atender a la capacidad de crear instituciones, modificar las formas de autoridad y ensayar diferentes maneras de organizar la vida en común, en lugar de concebir la historia como el tránsito inevitable hacia estructuras cada vez más jerarquizadas.
Desde esta perspectiva, los toki kura y los parlamentos remiten a dimensiones complementarias de la imaginación política. La conducción militar respondía a circunstancias que podían exigir una concentración de atribuciones; la deliberación y la diplomacia ofrecían otros medios para establecer acuerdos y regular las relaciones entre colectivos. Ambas prácticas formaban parte de una organización política cuya comprensión requiere atender a la cooperación, las obligaciones compartidas y las formas de reconocimiento que hacían posible la acción común.
La libertad, en este sentido, no dependía exclusivamente de la capacidad de resistir una imposición externa. También se jugaba en la posibilidad de construir y transformar las relaciones que sostenían la vida colectiva. La ayuda mutua y la colaboración permitían coordinar esfuerzos, defender a las comunidades y producir acuerdos; al mismo tiempo, la capacidad de modificar las formas de autoridad abría la posibilidad de evitar que una concentración circunstancial del poder se convirtiera en una condición permanente. Estas dinámicas no deben idealizarse ni suponerse libres de tensiones, pero permiten reconocer la política como una práctica colectiva de organización y transformación.
Los toki kura, considerados junto con la historia de los parlamentos y las relaciones fronterizas, invitan así a ampliar nuestra comprensión de la libertad. Su importancia reside tanto en lo que permiten conocer sobre la defensa y la autoridad como en las preguntas que abren sobre las formas de construir una vida común. En la historia mapuche podemos reconocer una experiencia histórica particular de imaginación política, marcada por la resistencia a la servidumbre y por la búsqueda de condiciones para decidir, colaborar y reorganizar las relaciones colectivas.
Bibliografía
Catepillán, T., y Álamos, I. (2022). Mapurbes y otros géneros en Santiago de Chile (1750-1800). Prohistoria Ediciones.
Contreras Cruces, H. (2025). ¿Legal y legítima o abusiva e interesada? La esclavización de los indios de Valdivia y Osorno tras el alzamiento general (Chile, 1598-1615). Autoctonía. Revista de Ciencias Sociales e Historia, 9(2), 790–824. https://doi.org/10.23854/autoc.v9i2.630
Contreras Painemal, C. (2007). Koyang: Parlamento y protocolo en la diplomacia mapuche-castellana. Siglos XVI-XIX. Ñuke Mapuförlaget, en cooperación con FDCL.
Graeber, D., y Wengrow, D. (2022). El amanecer de todo: Una nueva historia de la humanidad. Ariel. Traducción de Joan Andreano Weyland.
Museo Chileno de Arte Precolombino. Catálogo Razonado de la Colección Mapuche. Disponible en https://museo.precolombino.cl/la-colecci%C3%B3n/coleccion-material/catalogo-razonado/catalogo-razonado-mapuche/
Samaniego, M., y Payàs, G. (2017). Traducción y hegemonía: Los parlamentos hispano-mapuches de la Frontera araucana. Atenea, (516), 33–48. https://doi.org/10.4067/S0718-04622017000200033
Valenzuela Márquez, J. (2009). Esclavos mapuches. Para una historia del secuestro y deportación de indígenas en la Colonia. En R. Gaune y M. Lara (eds.), Historias de racismo y discriminación en Chile (pp. 225–260). Uqbar Editores.
Fotografía de portada: MCHAP