En un afán por aproximarse a nuevos públicos y audiencias, el Museo Chileno de Arte Precolombino y su modalidad de formación digital, nos invita a sumergirnos en la alfarería mucho más allá de la técnica, a través de “Criar el barro: la vida de la arcilla en las culturas de América”; un curso guiado por la ceramista chilena Francisca Gili. Una convocatoria abierta a todo el territorio nacional para descubrir y aprender cómo las sociedades americanas entendían el mundo a través de la alfarería.
Hace cinco mil años, el desarrollo de la cerámica transformó profundamente la vida de los pueblos americanos. La alfarería permitió nuevas formas de cocinar y almacenar alimentos, pero también abrió posibilidades para la creación artística y las relaciones entre las personas, los objetos y la naturaleza.
“Todos tenemos un arraigo con el territorio que habitamos y el curso nos invita a explorar eso, qué significa ser andinos, cómo habitamos la Cordillera de los Andes y cómo nos vinculamos con su herencia cultural a través del diálogo con materiales como el barro”, señala Francisca.
Esta es una experiencia para adentrarse en la cerámica desde la arqueología y la antropología, abordando sus usos cotidianos, artísticos y simbólicos. Amantes de la cerámica, novatos y quienes quieran aprender sobre los significados que las sociedades le han otorgado al barro a lo largo de la historia están convocados.
“Paralelo al frenesí de la tecnología y la inteligencia artificial, encuerpar prácticas tradicionales como la cerámica, nos permite conectar con conocimientos que nos acercan a nuestro territorio. Esta es una invitación a conectar, a crear y no se necesita ninguna experiencia, están todos invitados”, comenta la ceramista.
El curso se presenta en cuatro sesiones online más un taller de cierre opcional en el Museo (Bandera 361), donde las y los asistentes tendrán la oportunidad de moldear alasitas, pequeñas piezas simbólicas de la tradición andina asociadas a la prosperidad y la abundancia; tecnologías en miniatura que condensan sueños y anhelos, para que las cosas sucedan.
