MUSEO TEMPORALMENTE CERRADO
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Estas curiosas piedras de formas geométricas fueron talladas por cazadores recolectores de la costa del norte chileno hace más de 10.000 años. ¿Qué significan? No lo sabemos aún, pero demuestran el manejo que tuvieron estos antiguos pueblos de los complejos conceptos que implicaban estos sorprendentes diseños geométricos, tales como triángulos, cuadrados, círculos y decágonos. ¿Para qué crees que sirvieron?

Esta flauta de piedra perteneció al pueblo agricultor que vivía en la zona central de Chile al momento de la llegada de los españoles. El diseño y la afinación de sus cuatro tubos interiores producen un sonido muy particular llamado “sonido rajado”. Actualmente, existen flautas muy similares a esta, utilizadas en los “bailes chinos” (del quechua chino: sirviente), en los que campesinos, mineros y pescadores de la zona central de Chile y el norte chico rinden culto a la virgen y a los santos del calendario ritual católico.

Te presentamos el sistema de registro y contabilidad del imperio Inka o Tawantinsuyu (1400-1532 d.C), el quipu. Es un instrumento tejido, compuesto por numerosas cuerdas torcidas fabricadas con pelo de llama y algodón, y con diferentes colores y tipos de nudos en ellas. A través de estas características, los inkas podían registrar diferentes ideas y cantidades de elementos (como número de personas en un pueblo, el registro de los impuestos que debían pagar al Imperio, la cantidad de llamas que tenían o el maíz que producían, etc.). Los nudos, según la posición que tenían en las cuerdas y sus formas, indicaban cantidades o numerales siguiendo un sistema de conteo decimal (0, 10, 100, 1000). ¡Ven al Museo a conocer más detalles sobre el registro en los quipus!

Este gran manto textil formó parte del fardo funerario de un destacado difunto del pueblo Parakas, envolviendo su cuerpo junto con variadas telas y finas prendas de vestir como camisas, ponchos, taparrabos y tocados. La importancia del personaje sepultado era proporcional al tamaño del fardo funerario y al ajuar textil que contenía.

Una de las características que más llaman la atención en este textil es su delicada confección. Esta tejido a telar y luego bordado muy finamente con agujas de espinas de cactus, utilizando delgadísimos hilos de lana de llama, ¡con una lupa podrías descubrir su precisión! Cada figura bordada sobre el fondo azul oscuro del manto, son a representaciones de seres humanos que tienen atributos de orcas, como la cabeza con las grandes fauces y las típicas aletas dorsales de esta ballena cazadora. ¿Cuánto tiempo crees que les debió tomar a las tejedoras completar el trabajo de este gran manto?

Esta pieza pertenece a una de las culturas que destacó en los Andes por sus magníficas y sorprendentes obras textiles Fue realizada como una escultura, por lo tanto, tiene volumen. Representa a dos tejedoras, una frente a la otra trabajando en sus telares de cintura, ambos amarrados a un pilar central. En esta sociedad, el tejido era una actividad muy especializada y a la que se dedicaba mucho tiempo de trabajo, realizado mayormente por mujeres en talleres colectivos. Gracias a la aridez del desierto de la costa andina, hoy podemos conocer estos maravillosos tejidos conservados por casi mil años. ¡Te invitamos a investigar esta pieza y otros tejidos de este tipo en el sitio web de nuestra Sala Textil!

Este precioso textil probablemente adornaba las paredes de un templo o palacio del pueblo Chimú. Tiene una serie de orificios tejidos intencionalmente que permiten el paso de la luz, dando la sensación de liviandad y transparencia. El personaje central es un pelícano llevado en andas por otras aves similares. Es posible que se trate del traslado de un jefe o importante autoridad, que aquí figura con la forma de esta ave marina. El pelícano aparece representado de muchas maneras en el arte Chimú, seguramente porque fue venerado como una importante deidad por este pueblo costero que dependía especialmente de la explotación de los recursos del mar.

Observa esta pieza con cuidado, ¿qué te parece su diseño? Parece la representación estilizada de una cabeza de ave, posiblemente de un loro por su pronunciado pico. En la región se han encontrado muchas piezas similares, pero esta es la que más destaca por acabada manufactura. Aunque su significado específico se desconoce, se piensa que este tipo de objetos eran insignias o símbolos de poder de los jefes o autoridades de los pueblos antepasados de los mapuche. Pudieron llevarse colgadas del pecho o sostenidas en las manos. Su parecido a las “clavas” o bastones de mando de los maorí de la Polinesia, nos sugieren muchas preguntas sobre su origen que aún no están resueltas. ¡Te invitamos a investigar!

A estas vasijas se las conoce como jarro-pato porque su forma imita la de esta ave. Sin embargo, lo que destaca en esta pieza es la representación pintada de un personaje que nos ilustra cómo podría haber sido la vestimenta de un hombre Diaguita.La humedad del Norte Chico chileno no ha permitido la conservación de los tejidos con los que habrían realizados sus ropas y adornos, por lo que este tipo de representaciones más algunos escasos textiles que existen en la región, nos permite conocerlos un poco más. Este personaje lleva un cintillo en la frente con diseños de rombos, y la “V” pintada en su pecho, está indicando el borde de la abertura de su camisa o túnica, la que lleva además como refuerzo del cuello, una banda probablemente bordada con cuadrados negros y blancos de la que cuelgan cordones.

Mira con atención esta pieza de cerámica. Puedes reconocer muy pronto de qué ave se trata, ¿verdad? Sí, es un cóndor y evoca la idea de volar y observar desde las alturas grandes extensiones de tierra. Esta majestuosa ave debió ser una importante deidad en el antigüedad ya que hasta hoy es reverenciada, respetada y protegida por los pueblos andinos. Esta botella fue encontrada en una tumba, por lo que se cree que acompañaba a una importante persona en su viaje más allá de esta vida.