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El segundo piso continua cerrado, te necesitamos para seguir conservando y difundiendo el arte ancestral de los pueblos de América

Lola es una anciana Shipibo Konibo que ha sido testigo de cómo la población mestiza ha deforestado y se ha apropiado de los bosques que ancestralmente pertenecían a su comunidad, ya no les permiten el acceso a sus bosques y no tiene los materiales que necesita para hacer sus tinajas de cerámica, le preocupa que cada día van perdiendo su cultura.

Doña Victoria Arroyo, abuela asháninka está convencida que cuidando la chacra ancestral, se cuida y preservan los conocimientos, salud y alimentación de su pueblo, y se enfrenta a las amenazas de la modernidad, el monocultivo y la penetración religiosa.

Lupita es pionera en la formación de intérpretes para el sistema de justicia de Chihuahua. Este cortometraje la acompaña desde la sierra Tarahumara hasta las penitenciarías, donde asiste a los hablantes de su idioma y explora su compromiso para facilitar el proceso.

Llegar del inframundo para acompañar a los vivos y danzarle a los muertos en vida es una tradición afromexicana que año con año se reproduce a través de la “Danza de los Diablos” en una comunidad del estado de Guerrero. Un grupo de niñas y niños aprenden esta y otras danzas que representan sus raíces e historia, pero también su presente, pues es el reflejo de una sociedad cambiante, compleja y diversa que reivindica su reconocimiento como pueblo afromexicano. Estas danzas de fiesta, vida y muerte, se entretejen con episodios de violencia e inseguridad propios del narcotráfico y la narcocultura que han permeado la vida de la región. En este contexto, los niños encuentran estrategias para continuar aprendiendo y organizando presentaciones para la difusión de las danzas.

Weck es un artista urbano que decide organizar Rap Conciencia, un evento para reivindicar el hip hop en
Pinotepa Nacional, Oaxaca. Junto con sus amigos, Weck se enfrenta a varios retos para llevar a cabo su
sueño, incluyendo una ciudad indiferente a su necesidad de expresarse.

Esta es la historia de Francisco Núñez, rezador y flautista de la danza de los Chareos en la comunidad Nanguè de San Pedro Amuzgo, Oaxaca. Francisco adquirió su cargo por el nkwí nayà tónko, que significa en lengua amuzgo “sujeto que amanece o aparece en la Tierra con un don adquirido”. Ahora que ha envejecido, teme que al morir nadie siga sus pasos como flautista

En todo México, miles de indígenas y campesinos tienen que vivir lejos de su familia para poder estudiar. Fernando Gómez Pérez es un joven de 19 años que vive por su cuenta en San Cristóbal de Las Casas, lejos de sus padres. Sin el apoyo y la cercanía de estos, Fernando se refugia en el mundo de las patinetas, tratando de encontrar una familia en sus amigos. El consumo de drogas y otros problemas lo acercan a la religión. Sin embargo, Fernando sigue en la búsqueda de un hogar.

Entre patinetas, globos de cantoya y música transcurre la vida de un grupo de jóvenes de una comunidad ayuujk (mixe) en Oaxaca. Cada uno de ellos ha encontrado nuevas formas de seguir afirmando su identidad y orígenes, sin embargo sus actividades son cuestionadas constantemente por la comunidad porque no son parte de la tradición. El documental muestra el cambio, a veces vertiginoso, que produce el encuentro de las tradiciones de una comunidad con el mundo circundante.

En México, la falta de trabajo en pueblos y comunidades obliga a las personas a emigrar a las ciudades en busca de oportunidades y mejores ingresos. Ese es el caso de Justino, originario del pueblo de Muchucuxcáh, en la península de Yucatán, quien después de viajar a Cancún y encontrar ahí problemas y sufrimiento, decidió regresar a su pueblo y aprender a trabajar la madera. Justino demuestra cómo el hombre puede interactuar con la naturaleza y su entorno para tener un trabajo digno.

La violencia, con sus diferentes rostros, es uno de los hilos con que se ha tejido la existencia de las mujeres mayas. Ha marcado los colores y el diseño de sus vidas, pero la intensidad de la energía femenina (Ix, jaguar) les ha dado la fortaleza y la sabiduría para seguir viviendo. Es necesario eliminar la violencia como una de las tramas históricas de sus vidas; hacerla desaparecer para la plenitud de las nuevas generaciones, los pueblos y la humanidad.